Sobre futbol y negocios

¿Quién no recuerda el ritual de hacer los equipos antes de la cascarita? Había dos capitanes (o líderes) quienes se encargaban de escoger a lo largo de varias rondas, sus jugadores uno por uno. Cuando los equipos ya estaban formados, se implementaba una estrategia que pretendía ser exitosa: los mejores jugadores en la delantera y los menos hábiles se quedaban en la defensa.

Era algo sencillo pero efectivo. Un ejercicio en el que un líder escoge a un equipo y lo evalúa para determinar la mejor ubicación de cada integrante. Como es de esperarse, el mejor equipo siempre es aquel mejor formado. Casi siempre éste era el que mas goles hacía.

Las PyMEs utilizan esta misma lógica para integrar a sus equipos y llevar a cabo una estrategia de manera satisfactoria: los mejores hacen goles en el área de ventas y los menos hábiles se ubican en las áreas de apoyo.

Sin embargo, en contraste con la cascarita, los objetivos de las PyMEs resultan mas complejos, por lo que esta estrategia no es suficiente. Por un lado, es difícil definir qué tanto talento requiere el negocio y por el otro, hay pocos mecanismos para identificar verdaderamente el talento. Muchas veces, la integración del equipo no resulta ser la adecuada. Las personas no son ubicadas siempre en el lugar en el que se requieren, lo que provoca que estén desperdiciados en puestos de bajo impacto. O puede ser el caso contrario. Pueden ser personas sin mucha experiencia en puestos clave. Esto, lamentablemente provoca que el equipo no este formado de la manera en la que debe y no es sencillo alcanzar los objetivos de la empresa.

Incluso se presentan situaciones tan absurdas como asignar a personas a tareas para las que no tienen las competencias; por ejemplo ejecutar el lanzamiento de un nuevo producto, cuando el conocimiento operativo del mismo y su experiencia en la comercialización son deficientes. Como es de esperarse el resultado será desastroso, aún cuando el creador del producto sea un genio y el vendedor una estrella.

Lo anterior se puede ver, volviendo al futbol, como un balón que no está llegando a los delanteros, y de llegar, es muy difícil meter un gol gracias a que el balón estuvo mal centrado. Después, el Director Técnico, no logra comprender por qué con sus mejores jugadores en la delantera, el equipo resulta goleado partido tras partido.

Así, como dueño de una PyME es fundamental que identifiques qué talento requieres en las diferentes áreas de tu negocio para lograr el éxito que te has planteado y que efectivamente lo busques, ubicando a las personas donde más valor generarán.

¿Tu manejas tu empresa como un equipo de futbol? ¿Que símil hubieras usado tú?