Colaboración de: Seguros BBVA Bancomer
Los seguros como en la producción de otros productos establecen su precio en función de sus costos, sus gastos, la utilidad esperada y los impuestos. Como cualquier otro negocio las aseguradoras hacen esfuerzos por vender más, disminuir sus costos y controlar todos sus gastos relacionados, pero para las aseguradoras lo que más pesa en esta ecuación son sus costos.
El quehacer de una aseguradora consiste en honrar sus contratos y prestar servicio y protección a sus clientes a través de hacer frente a los compromisos económicos que implican las enfermedades de sus asegurados, fallecimientos, accidentes, eventos meteorológicos, inundaciones, incendios, robos, etc., en resumen todos los eventos o situaciones que afecten el interés asegurable, o mejor dicho, la posesión o bien motivo de un contrato de seguro. Estos compromisos económicos o costos se traducen para las aseguradoras en un concepto que denominan como “siniestralidad”, que no es otra cosa que “el valor de todos los siniestros”. Esto es que la aseguradora utilizará los recursos que ingresaron por concepto de primas para el pago de los siniestros por lo que el precio del seguro debe de estar muy bien calculado para poder hacer frente a todos los eventos que se han presentado, que se presentarán y que prometió cubrir e indemnizar.
Las aseguradoras realizan un gran trabajo actuarial para calcular de la manera más aproximada posible los costos en que incurrirá la aseguradora por eventos futuros (siniestralidad), por ello, tiene que estudiar y evaluar los eventos del pasado y proyectar hacia el futuro. Su base es su propia experiencia, por lo que si su cartera se ha visto afectada en un producto específico éste tendrá un precio relacionado con su siniestralidad. Por ejemplo, si a una aseguradora le ha ido especialmente mal con el aseguramiento del Ford Mustang 2010 es seguro que el precio de la póliza de este auto será más elevado que el promedio en el mercado, ya que tienen que estabilizar la prima para poder pagar todos los siniestros de este tipo de vehículos. Recordemos que los seguros nacieron con un propósito: con el poco dinero de muchos hacer frente a las grandes desgracias de pocos (es una gran bolsa) y esto tiene que estar debidamente calculado ya que en ningún momento la aseguradora puede incumplir.
Es por esto que las aseguradoras deben de ser selectivas con los riesgos que asumen, ya que las desviaciones son muy peligrosas y muy difíciles de subsanar, por lo que tienen que establecer cuidadosamente sus políticas de selección de riesgo, los segmentos y los ramos donde desean participar.
Al final la aseguradora debe de hacer un gran esfuerzo en la contención de costos y en el cálculo de sus precios para que estos últimos se mantengan dentro del mercado y pueda seguir creciendo y haciendo frente a los compromisos con sus clientes.
Recuerda, asegura lo que más te preocupe… “para que sólo te ocupes de engrandecer tu negocio”.
Lic. Luis F. Macías Araiza
Subdirector Comercial PyME
