¿Estás seguro?… Sí, seguro.

Colaboración de: Seguros BBVA Bancomer

En los tiempos actuales en donde se presentan cada día eventos y retos diferentes obligan a las personas y a las empresas a buscar alternativas de solución, pero sobre todo, a prevenir y anticiparse tanto en situaciones que puedan ser favorables como aquellas que impliquen un obstáculo para continuar por la ruta trazada.

Un rasgo muy importante que diferencia a los humanos de otras especies es su capacidad para prevenir, planear y anticiparse a eventos en el futuro. Su capacidad para crear visión implica la responsabilidad de actuar en consecuencia, y con ello, realizar conquistas que impliquen el progreso mismo y la realización.

Emprender un negocio, arriesgar el patrimonio y lograr ser fuente de generación de riqueza es un gran mérito, y es aquí donde la cultura de la prevención surge y se fortalece, ya que confiar en que de manera “divina” un futuro favorable y sin contratiempos está garantizado no es sólo irracional, sino falso. Los Administradores de Riesgos saben que hay que estar preparados para eventos inesperados por lo que en el caso de las empresas se analizan las actividades y las áreas que están más expuestas en el negocio a diferentes riesgos, desde moderados hasta catastróficos y las pérdidas que ello implicaría si se llegarán a materializar. Como resultado de ello, un recurso muy común es la contratación de seguros con el fin de “transferir el riesgo”, es decir, “pasar” a un tercero el costo de que un evento desfavorable llegara a pasar, de esta manera, protegen la existencia y la continuidad del negocio.

Lo más común –y básico- es asegurar los autos propios y/utilitarios, la vida de los empleados y el negocio como tal. Lo importante para cada caso es qué tipo de coberturas contratar. Es ahí donde como empresarios debemos de analizar cómo proteger el negocio sin exagerar (sobreasegurar) o sólo considerar lo mínimo de lo mínimo (subasegurar). Ambos casos implican un mal uso de los recursos del negocio, ya que en el primer caso se paga de más por coberturas que no se necesitan, o bien, no se cubre lo que sí se tenía que cubrir y un evento inesperado repercutió en un severo golpe económico para el negocio.

Asegura tus autos utilitarios, a tus empleados y tu negocio contra los riesgos más comunes. No permitas que un imprevisto deteriore tu patrimonio o detenga la operación de tu negocio. Empieza por lo que más te preocupa y/o esté expuesto… “para que sólo te ocupes de engrandecer tu negocio”.

 

Luis F. Macías A.

Seguros Bancomer

Subdirector Seguros Pyme